Aurora Vega, una poetisa en el tren

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Estaba ensimismada en la lectura cuando una vocecilla cálida y femenina, me habló dirigiéndose a mi asiento en el tren y me ofreció una tarjeta, con un poema escrito en ella. Me dijo que si le gustaba y quería conservarlo, podría hacerlo a cambio de una pequeña aportación para la poetisa, ella. Seguir leyendo “Aurora Vega, una poetisa en el tren”

Enero…

201501

El primer mes del año, muchos planes y proyectos en mente.
Viento frío, sol débil, paisajes limpios. Largos paseos de observación, montañas nevadas, mares de nubes y bellas puestas de sol.
Largas tardes de noche temprana junto al fuego de la chimenea. Mucha reflexión, lectura, meditación e introspección. Tiempo de aprendizaje y preparación.

Lo que quiero, lo que debo

Es frecuente encontrarse en la encrucijada de una decisión que te hace plantearte la duda que indico en el título del post. ¿Qué es lo que quiero, qué es lo que debo?

decisionSi tomas la primera premisa, qué es lo que quiero, debes llevarla hasta el final, sin remordimientos. Hago esto porque quiero pero luego no me como el coco, por las consecuencias.
Si tomas la segunda premisa, estás teniendo en cuenta algo externo y cercano que te influye, a lo cual no debes atacar ni reprochar por no haber podido hacer lo que querías, por su culpa.
La cosa va así. Al menos desde un punto de vista reflexivo, ordenado y civilizado.
La empatía, un término que define la capacidad de ponerse en el lugar del otro en una situación dada ayuda enormemente en el proceso de toma de decisiones, y es una buena ayudante en la resolución de conflictos, sean personales, relacionales o sociales.

Romper un plan previsto es algo que puede fastidiar, y mucho. Desde el momento en que creas la idea en tu cabeza: voy a hacer esto. Empiezas a imaginarte toda clase de situaciones y a crearte toda clase de expectativas. Comúnmente esto se llama “hacerse el cuento de la lechera”. Si la lechera se rompe, se rompe el hechizo, el plan, la expectativa.Pero hay que estar preparados para ello. Las causas de que el plan no se pueda llevar a cabo pueden ser muchas, pero en todo caso, si decidimos que el plan ya terminó, ya no se va a realizar, es mejor asumirlo, dejarlo ahí aparcado y a otra cosa. ¿Qué voy a hacer ahora que ya no voy a hacer aquello otro que tenía pensado? Y así creas nuevos planes, nuevas ideas y nuevas expectativas, porque el resentimiento, la culpa,  la nostalgia, el reproche…sólo te anclan en el pasado, es una manera de culpabilizar a otros para no asumir responsabilidades y una buena excusa: Es que no pude hacer aquello por culpa de esta persona.

A veces hay que pensar que si aquello no pudo ser, es que quizás no tenía que ser, y de todo hay que sacar nuevas conclusiones y sobre todo aprender porque para eso estamos aquí ¿no crees?

El cambio: de la ambición al significado

La época navideña suele ir acompañada de encuentros con familiares y amigos, donde se suele hablar ademas de muchas cosas triviales, del pasado, de lo que ha acontecido el año que termina y de proyectos de futuro.
El día a día de cada uno te permite hacer tu vida a tu manera, con cierta libertad y omitir las miradas críticas a tus actos, pero es en esas reuniones “de balance” cuando esos juicios, opiniones y comparaciones entran en juego.
Cada cual muestra sus cartas y se da licencia para opinar lo bueno y lo malo de cada acto. A veces no es algo directo, miradas, comentarios sutiles y furtivos, incluso tu propia insegura conciencia que te dice que lo que tu haces esta mal y lo que hace el resto es lo correcto. La inquisición del pensamiento único invadiendo los resquicios de tu alma rebelde, inconformista y a contra corriente.
Por suerte hay opciones para desintoxicarse de ese atracón de malos pensamientos Seguir leyendo “El cambio: de la ambición al significado”