Desconcierto

Ese es el estado en el que se encuentran cada día más personas.

Están desconcertados.

Y miran atrás y ven como esa empresa en la que trabajaban hace tan sólo un año, aquella que amasaba unas cantidades enormes de dinero, que pagaba horas extras, ahora ya no existe y les ha dejado en la calle, debiéndoles un montón de pasta.

Y miran atrás y ven como antes tenían que esperar 6 meses para operarse, ahora nadie sabe decirles cuándo les van a operar.

Y miran atrás y ven la casa que tenían, esa casa que pensaban que podían pagar porque todo iba viento en popa, y ahora están viviendo en casa de los padres, o de alquiler o en la calle.

Y miran atrás y ven cómo la carrera que estudiaban tenía salida, podrían entrar en tal o cual empresa a trabajar y cobrar un buen sueldo. Y ahora no saben para qué les va a servir su título universitario.

Y miran atrás y ven como antes podían permitirse esos trapitos de moda, esas comidas y cenas en restaurantes, y ahora dependen de la caridad.

Y miran atrás y no entienden qué ha pasado, cómo han llegado a este estado, de quién es la culpa, quién les va a solucionar la papeleta.

Y la papeleta no te la va a solucionar nadie. Papa estado no va a cuidar de ti, porque no sabe cómo puñetas hacerlo, ni tus propios padres saben cómo van a salir de ésta.

Así es que despierta, afronta la situación. Piensa en nuevo, en diferente, atrévete a hacer las cosas de otra manera. Lucha desde dentro, porque desde allí llegará la solución, nadie te va a coger de la mano y te va a llevar por un camino de rosas.

La fiesta se acabó, y nos pasamos de drogas. Nadie sabe cuánto va a durar el bajón. Pero cuanto antes durmamos, soñemos y nos despertemos con la mente clara y con ganas de salir a correr, antes se pasará el resacón.

Dinero público y empleo

Generar empleo con dinero público ¿es eso posible?

Con sentido común sí. Con sin sentido no.

Vivo en un entorno rural, en un pueblo de unos escasos 100 habitantes. La agricultura, uno de los sistemas de producción que ha dado trabajo a la población, está en vías de extinción. Se ha gastado mucho dinero público en pagar a los agricultores para que arranquen viña. El cultivo que queda, cereal, oliva y almendra sobrevive por las subvenciones estatales, pero cada vez son menos los encargados de esa producción y más los campos dejados.

El bosque que colinda con los campos cultivados o abandonados, sufre una gran degradación. Es un bosque joven, de pino blanco, encina y roble joven. Hace un siglo el bosque se explotaba sistemáticamente y sin mucho control para generar carbón y cal. A veces para la venta de la madera. Cuando dejó de ser rentable y cuando se acabó con todos los ejemplares de árboles “buenos” para su venta, se abandonó su cuidado. Hoy en día, tras años de descuido, tras fuertes azotes de tormentas, nieve y viento, el bosque es un ente de árboles caídos que agoniza. Es el caldo de cultivo idóneo para los incendios estivales. Seguir leyendo «Dinero público y empleo»