España no existe

Se que es un título contundente, pero es un sentimiento que llevo arrastrando hace muchos años, y simplifica lo que pienso.

No soy nacionalista, ni patriota, ni independentista. Creo que nacemos donde nos toca, por alguna razón que no llegamos a comprender, pero podríamos haber nacido en cualquier otro lugar. Por eso respeto todas las nacionalidades y todas las lenguas. Me declaro sin más una ciudadana del mundo.

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Nací en Cataluña, hija de padres procedentes de Extremadura. Pienso en castellano, me relaciono en castellano, catalán, actualmente en francés, ya que vivo en Francia, y a veces en inglés o alemán. Me gustaría saber muchos más idiomas, todos los posibles, porque pienso que poderse comunicar con las demás personas es algo excepcional, que te ayuda a conocerte y a conocer a los demás, te llena de humildad y te maravilla de la diversidad del mundo.

Respeto las diferentes lenguas, culturas y tradiciones, y me admira eso que suelen llamar raíces, sentimiento de pertenencia a un lugar. Lo he visto muy de cerca viviendo en una zona de la Cataluña interior, donde el sentimiento catalanista independentista es muy fuerte. A veces ciertos puntos radicales me han hecho rechazar esa actitud, pero reflexionando sobre ello, ciertas posturas son lícitas cuando los ataques son constantes.

¿Qué problema hay en que el pueblo de Cataluña decida su futuro? Si hay una lengua común, una cultura, una historia, una tradición, un sentimiento ¿por qué no va a poder expresarlo y tomar sus propias decisiones?

Dejo al margen los discursos políticos oportunistas y el hecho de la manipulación de masas por parte de ciertos grupos que ostentan el poder. Ese es otro tema sobre el que se podría discutir mucho. Yo me refiero al sentimiento, al orgullo de pertenencia a un territorio, al respeto por unos símbolos, por una bandera, por unos himnos.

Cuando me he movido por España sólo he visto diferentes culturas, y diferentes lenguas. Poco se parecen los cántabros a los andaluces, los mallorquines a los madrileños, los gallegos a los navarros, los alicantinos a los castellanos. Podríamos decir que se trata de diferencias regionales, pero hay algo más, hay una voluntad de querer imponer una cultura, una lengua por la fuerza, y eso no funciona salvo con coerción.

Quizás sea por proceder de Cataluña, pero no veo en España un sentimiento real de unión, una alabanza a la bandera, un respeto por los símbolos “españoles”. Suena el himno de España y se oyen silbidos y abucheos y no es sólo en Cataluña. Por eso digo que España no existe, porque es una idea que se pretende imponer, no se siente y por tanto no funciona.

No se puede ir en contra de un sentimiento ancestral, el pertenecer a una tribu, una lengua, un pueblo, una nación, porque sólo se consigue el rechazo. Con respeto a la diferencia se consigue todo, con desprecio e imposición, no se consigue nada.

Ayer por la tarde me conecté a internet y estuve siguiendo la Via Catalana, y me emocioné mucho. Y aún sin tener como he dicho ese sentimiento de pertenencia, ese sentimiento nacionalista, admiré y me enorgullecí de la gente de Cataluña que salió a decir la suya. Eran muchos, estaban bien organizados y sólo querían que se les respetase, que se les dejase decir la suya. Cuando Carme Forcadell habló desde la Plaça de Catalunya me sentí tan emocionada como ella, sentí empatía por una gente que quiere que les dejen en paz, que puedan hacer la suya, que son muchos y mayorcitos.

Por eso, desde aquí me sumo a la demanda: Tenim dret a decidir, si us plau, no us entrometeu, deixeu-nos fer! ¿Cuál es el problema?

Medidas posibles para generar empleo de verdad

Foto de Juan Antonio Palacios

Desde hace ya muchas semanas, cada mañana escuchando la radio, en algún momento u otro anuncian que tal o cual empresa ha presentado un expediente de regulación (ERE). Manifestaciones, pataleos, negociaciones, pactos, y más y más gente a la calle. A engrosar las listas del paro y la masa de gente dependiente de un subsidio por parte del estado.

Las medidas políticas que se toman frente al desempleo son indignantes. Ayer escuchaba al “president” montilla, diciendo que se iban a invertir una barbaridad de millones de euros en formación para los desocupados del sector de la automoción. ¿Para qué? ¿Para que no engrosen las listas del paro?¿Qué les van a enseñar?¿Los van a reciclar a “asistentes de la tercera edad”, que faltan muchos?

Evidentemente lo hacen para lo primero, y para poder desviar dinero por aquí y por allá, y seguir engrosando sus bienes. No me cabe la menor duda. Pero de esa manera tarde o temprano caeremos todos y ellos también caerán. Todo el país se ira a la porra, porque los que han de gestionarlo no están por aportar soluciones, sino mirándose el ombligo, condición humana cada vez más arraigada en el sistema.

Y dándole vueltas al asunto, y sin ser economista, gestora, ni nada por el estilo, simplemente persona preocupada por un panorama poco amigable, se me ocurre alguna opción que podría salvar alguna de estas empresas que sufren EREs. Seguir leyendo «Medidas posibles para generar empleo de verdad»