Trabajar para vivir. Vivir para trabajar. Trabajar para pagar.

De la película Tiempos modernos de Charles Chaplin (1936)
De la película Tiempos modernos de Charles Chaplin (1936)

Sistemizados desde pequeños, nos enseñan que hay que trabajar para ganar dinero con el cual poder vivir.

Cuanto mejor sea el trabajo, y más ganes, mejor podrás vivir.

Lo que no te explican, es a todo lo que has de renunciar para ello. Tiempo, voluntad, bienestar emocional y a veces hasta a tu dignidad.

Es fácil caer en la trampa de un trabajo seguro, por un sueldo cada mes. Unas vacaciones pagadas, una nómina con la cual poder comprar cosas a crédito. Pero esa situación es muy adictiva y cuesta mucho salir de ella. Seguir leyendo «Trabajar para vivir. Vivir para trabajar. Trabajar para pagar.»

Un discurso que merece la pena escuchar

No siempre es posible escuchar cosas que te hagan realmente vibrar por dentro, que te sientas especial por sentir y compartir unas palabras que te llegan al alma.

Aunque la grabación tiene unos años, hace un par de días descubrí el discurso de Steve Jobs en Stanford (2005). Merece la pena escucharlo e impregnarse de ese espíritu positivo, luchador y soñador hasta el final.

Aprendiendo humanidad

amapola

Hace tiempo que oigo hablar de inteligencia colectiva, de un cambio en el pensamiento de las personas, de un despertar de las ideas, que va más allá de sistemas y educación.

Es evidente que estamos en la era de la información. Muchos autores afirman que la era industrial murió para dar paso a la era de la información. Es mucha la información que tenemos a nuestro alcance hoy en día, internet ha sido una revolución sin precedentes. Pero también la desinformación y la falta de interés por una información constrastada y verídica, aunque a algunos nos parezca inconcebible es real.

Cada día me encuentro con un montón de personas dispuestas a vivir sus vidas sin más, sin plantearse si somos explotados, manipulados, esclavizados. Este hecho me solía indignar, pero he aprendido a verlo de otra manera. La verdad no siempre nos gusta, nos hace pensar, nos hace enfadarnos, nos desmonta muchos mitos que durante años han sido los pilares de nuestras ideas y eso duele. Recuerdo una escena de la película Matrix que ejemplifica este hecho. Hay un personaje que traiciona al resto del grupo por vivir en Matrix, que aunque sabe que es algo ficticio, superficial y manipulado, lo prefiere a vivir en un mundo real que no le gusta. Seguir leyendo «Aprendiendo humanidad»