Dinero público y empleo

Generar empleo con dinero público ¿es eso posible?

Con sentido común sí. Con sin sentido no.

Vivo en un entorno rural, en un pueblo de unos escasos 100 habitantes. La agricultura, uno de los sistemas de producción que ha dado trabajo a la población, está en vías de extinción. Se ha gastado mucho dinero público en pagar a los agricultores para que arranquen viña. El cultivo que queda, cereal, oliva y almendra sobrevive por las subvenciones estatales, pero cada vez son menos los encargados de esa producción y más los campos dejados.

El bosque que colinda con los campos cultivados o abandonados, sufre una gran degradación. Es un bosque joven, de pino blanco, encina y roble joven. Hace un siglo el bosque se explotaba sistemáticamente y sin mucho control para generar carbón y cal. A veces para la venta de la madera. Cuando dejó de ser rentable y cuando se acabó con todos los ejemplares de árboles “buenos” para su venta, se abandonó su cuidado. Hoy en día, tras años de descuido, tras fuertes azotes de tormentas, nieve y viento, el bosque es un ente de árboles caídos que agoniza. Es el caldo de cultivo idóneo para los incendios estivales. Seguir leyendo «Dinero público y empleo»